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jueves, 17 de abril de 2014

La soledad de América Latina

La soledad de América Latina





Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros, y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana encargada de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santa Anna, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general Gabriel García Morena gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.
Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetu que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéros sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. Ha habido 5 guerras y 17 golpes de Estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto, 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi 120 mil, que es como si hoy no se supiera donde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres encintas fueron arrestadas y dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 muertes violentas en cuatro años.
De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 12 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el pais más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.
Me atrevo a pensar, que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.
Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construirse su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de la incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aun en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa como soldados de fortuna. Aun en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.
No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos hará sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.
América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental. No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.
Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.
Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: “Me niego a admitir el fin del hombre”. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.

domingo, 15 de diciembre de 2013

BLACKROCK: EL MAYOR INVERSIONISTA DEL MUNDO DETRÁS DE LA PRIVATIZACIÓN DE PEMEX

  por Alfredo Jalife-Rahme   
  BlackRock, la poco conocida financiera de EEUU, maneja 5,1 billones de dólares de activos bursátiles, que la colocan como la máxima inversionista del planeta

'The Economist' (7/12/13) se burla de los "teóricos de la conspiración" a quienes se les escapa BlackRock entre su lista nociva: "Pregunten a los teóricos de la conspiración quiénes son los que realmente gobiernan el mundo, y probablemente señalarán a los bancos globales, como Citigroup, Bank of America y JP Morgan, también citarán a gigantes petroleras como ExxonMobil y Shell". O quizá “se enfocarán a las firmas de bienes de consumo que tienen a miles de millones en esclavitud, como Apple, McDonald’s o Nestlé”, pero "una firma que probablemente no aparecerá en su lista es BlackRock, un banco de manejo de inversiones cuyo nombre hará sonar pocas campanas fuera de los círculos financieros", pese a que "es el mayor accionista de todas las empresas mencionadas".

BlackRock –una transmutación de Blackstone y Evercore Partnership–, la poco conocida entidad financiera de EEUU, maneja azorantemente 15,1 millones de millones de dólares de activos bursátiles que la colocan como la máxima inversionista del planeta, según 'The Economist'. Tal descomunal cifra es muy cercana al PIB (medido nominalmente) de la Unión Europea (el primero del mundo) y al de EEUU (el segundo) y casi al doble de China. BlackRock controla la mayoría de las acciones del Grupo Pearson, que a su vez domina a 'The Economist' y a 'The Financial Times', este último adónde acudieron Peña y Videgaray a obsequiar los hidrocarburos de México. Los más de 15 millones de millones de dólares se conforman por 4,1 millones de millones en "activos bajo manejo" (AUM: Assets Under Management) y por "otros 11 millones de millones que vigila a través de su plataforma de transacciones Aladino".
Tal cantidad "equivale al 7 por ciento de todas las acciones, bonos y préstamos del mundo", alardea su revista controlada que explaya como "17 mil mercaderes en bancos, empresas de seguros, fondos soberanos de riqueza y otros dependen en parte de los modelos analíticos de BlackRock para guiar sus inversiones". Por cierto, BlackRock obtuvo el año pasado una ganancia mirifica de 40 por ciento.
Tales 15 millones de millones de dólares convierten a BlackRock en el banco de inversiones "mayor a cualquier banco, empresa de seguros, fondo de gobierno o rival de manejo de activos" y “ella sola maneja casi todo el dinero de los hedge funds (fondos de cobertura de riesgo) y de capitales privados (private equity) del mundo”. ¡Vaya megapoder!
Entre las tenencias de BlackRock en las principales 20 empresas del mundo predominan sus activos como máximo inversionista en megabancos y petroleras de EEUU y Gran Bretaña, lo cual le confiere una enorme influencia, poco conocida por la ciudadanía: ExxonMobil (5.4 por ciento, primer accionista), Chevron (6.2 por ciento, primer accionista), JP Morgan Chase (6.4 por ciento, primer accionista), WellsFargo/Wachovia (5.4 por ciento, segundo lugar), Shell (4.9 por ciento, primer accionista) –sin contar Apple (5.1 por ciento, primer accionista), Google (5.8 por ciento, segundo accionista) y Microsoft (5.5 por ciento, primer accionista [por encima de Bill Gates]). Resalta que tres de las cuatro trasnacionales anglosajonas –ExxonMobil, Chevron y Shell, que 'Bloomberg' (9/12/13) da por descontado serán beneficiadas por la entreguista/masoquista Reforma Peña/Videgaray/Aspe– sean controladas por BlackRock.
No se puede soslayar la interconectividad fiduciaria de BlackRock en las grandes petroleras con los otros megabancos de inversiones de EEUU: The Vanguard Group, BNY Mellon, State Street, Wellington Management y Capital Group Companies, superpotencias financieras que operan lejos de los distractores reflectores.
Más allá de la conocida bidireccionalidad entre las cuatro grandes petroleras y los megabancos anglosajones, también sobresale la asombrosa circularidad intermegabancaria entre BlackRock, Bank of America, WellsFargo/Wachovia, JP Morgan Chase (de la que son y/o fueron miembros corporativos Tony Blair, Zedillo, Bernard Madoff, Lehman Brothers, Bear Stearns, etcétera.
Mucho más inquietante es la red de interconexión multiempresarial de BlackRock, donde despunta su conectividad con los siguientes bancos: Barclays, Bear Stearns, Morgan Stanley, Merrill Lynch, First Boston; no se diga con el muy influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), que prácticamente es financiado por todos los megabancos de EEUU (para aquellos que aún creen en el Santa Claus de los 'think tanks' desinteresados).
Por demás interesantes son los vínculos del presidente de BlackRock, el israelí-estadounidense Laurence Fink –quien recientemente vino a México a bendecir la privatización de Pemex– y su polémico hijo Joshua, con Larry Summers, ex secretario del Tesoro, y Rahm Emanuel, alcalde de Chicago y anterior jefe del gabinete de Obama.
Como era de esperarse, 'The Economist' omitió deliberadamente los perturbadores nexos y la macabra historia del mayor banco de inversiones del mundo, cuyo rastreo de huellas radiactivas llegan a dos entidades financieras fantasmagóricas: Blackstone, que cobró el extraño doble seguro de las torres gemelas del 11/9, y a Evercore Partnership, que preside el megafinanciero cupular Roger Altman y que compró la polémica Protego de Pedro Aspe y su alumno Luis Videgaray: ambos vinculados al ITAM cuyo consejo preside Alberto Bailleres.
No se puede pasar por alto la interconexión estratégica del muy silenciosamente influyente Albright Stonebridge Group tras las bambalinas cupulares del Olimpo de EEUU que vinculan a Lee Hamilton con Roger Altman, Charles Prince (ex director de Citigroup), Zedillo y Samuel Berger (asesor de Seguridad Nacional de Clinton). Destaca también la interconexión del Wilson Center que preside Lee Hamilton con Chevron y Condy Rice, ex asesora de Seguridad Nacional de Baby Bush.

Sobresale que BlackRock tenga en su poder casi 9 por ciento del capital de Televisa, así como el gran capital que acumuló Zedillo. Ahora ya sabemos puntualmente quiénes son los beneficiados en EEUU y aquí con la privatización de Pemex.

alfredojalife.com

jueves, 14 de noviembre de 2013

GUERRA IDEOLÓGICA CONTRA LA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA. Y 2, PARA CONTRIBUIR AL DEBATE, A PROPÓSITO DE LA DEFENSA DE TESIS DE JOSÉ JAVIER



GUERRA IDEOLÓGICA CONTRA LA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Hoy fui a la Universidad Bolivariana de Venezuela, sede Zulia. Fui a escuchar la palabra de un investigador venezolano, de las nuevas generaciones, para optar al doctorado. Desde la unidad integradora que allá llaman Proyecto, el profesor fue construyendo, junto a los estudiantes, el proceso de conocimiento desde y en una comunidad en construcción. Para decirlo más claro se trataba de averiguar, investigar, saber, acerca de los procesos de comunicación de las personas en la construcción de un barrio, ir a la realidad para saber. Se trataba, también, de confrontar el concepto de comunicación social con el de comunicación alternativa. Pero también de construir, de pensar, la teoría acerca de los procesos sociales, políticos, económicos, en definitiva de los procesos humanos en esta patria nueva que hacemos desde la revolución bolivariana. El profesor expresó con claridad que la “comunicación social” como teoría implica la reproducción de la información como mercancía, independientemente del espacio-tiempo, por empresas cuyas relaciones son jerárquicas y cuya finalidad última es la acumulación de capital. En cambio la “comunicación alternativa” implica procesos donde la interacción comunicativa produce y genera información que funciona para las relaciones humanas en un espacio y un tiempo determinados como una red, donde se privilegia lo social de la comunicación, su memoria, como un bien de la comunidad. Escuché la exposición del joven profesor con el placer de quien escucha lo nuevo, una manera nueva de explicitar la realidad cuando se ha escudriñado y vivido en ella, casi sin mediaciones de eso que llaman la “cultura occidental”. Y así siguió.
El profesor terminó su exposición y vino el horror. Ahí estaban, cual hienas, 3 miembros del jurado-jurásico y un poco más allá otra hiena de mirada huidiza que manejaba los hilos. Confieso que no lo esperaba. Suelo escuchar, es parte de mi oficio, con mucha atención a los otros que hablan. Había escuchado al profesor con atención y placer; ese que uno siente, sí, siente, cuando oye cómo las ideas se van tejiendo con la realidad y la descubren y se la presentan a uno como en bandeja: clara, diáfana. Las hienas, cada una en su estilo, expusieron sus juicios de valor, ninguno de hecho, desde su sabiduría colonizada, con saña. Incapaces de comprender lo que el profesor expuso usaron su poder, ese que da la “academia” muerta de los modelos fracasados del capitalismo neoliberal. O quizá algo se olieron: el joven profesor de la UBV es la universidad que viene, que ya está aquí, y que las hienas temen y desprecian en su mediocridad, en su incapacidad para lo bello de la construcción teórica de la realidad venezolana. Hasta confesaron que no se habían leído toda la tesis por lo extenso. Dos jurados defendieron al profesor, defendieron con preguntas y argumentos de hecho esa tesis que es parte de la historia de la UBV Zulia.
Contra la Venezuela Bolivariana hay una guerra económica, psicológica, ideológica porque el pueblo gobierna, porque contradecimos la dictadura capitalista neoliberal. Somos muy mal ejemplo para los pueblos, dicen las transnacionales de la desinformación. Contra la UBV, contra el nuevo modelo universitario que estamos construyendo, fuerzas ideológicas contrarias, las mismas de siempre, las que están acabando con las universidades autónomas, se ensañan. Enquistadas y sinuosas pretenden acabar con la belleza, la fuerza, la verdad del conocimiento de nosotros mismos y nuestros procesos con nuestros propios modelos. Pero les aviso: ¡Viviremos y Venceremos porque tenemos Patria y Memoria! ¡Bolívar y Chávez Viven!

Berta Vega
En Maracaibo, 13 de noviembre de 2013

... Y 2


PARA CONTRIBUIR AL DEBATE, A PROPÓSITO DE LA DEFENSA DE TESIS DE JOSÉ JAVIER



Escribo estas líneas desde la conmoción y el desagrado que todavía conservo como testigo de la reciente defensa de tesis doctoral de José Javier León en la Universidad Bolivariana de Venezuela titulada: Comunicación en asentamientos urbanos populares: caso barrio Renacer. Maracaibo-Venezuela, 2004-2012. Lo hago no sólo como su compañera sino como estudiante de ese doctorado y con el afecto que siempre he sentido por esa universidad.

Como recuento para contextualizar la anécdota debo decir que hoy 13-11-2013 José Javier defendió un proyecto de investigación que construyó al calor de los primeros años de la UBV-Zulia, es decir, en el sacudón nacional al que todos asistimos como fundadores, partícipes y testigos de un nuevo modelo de universidad, municipalizada y con Programas de Formación de Grado que desde la redefinición de sus nombres promovía y promueve una también novedosa concepción del ser humano. Para quienes no lo conocen, este nuevo concepto de universidad propone una unidad curricular denominada Proyecto la cual es eje transversal en los PFG, esta unidad es la oportunidad, comprometida y necesaria para que las universidades se involucren desde el primer año con las comunidades y piensen sus praxis articuladas a las mismas. En ese impulso José Javier junto a un grupo de estudiantes del PFG Comunicación Social comienza un trabajo de Investigación-Acción-Participativa desde el año 2004 que hoy pretendió cerrar, “académicamente” hablando, pero que se vio truncado por tres de los cinco jurados presentes, todas profesoras de las hoy cuestionadas universidades “autónomas”.

La disertación lejos de contribuir al debate desde el reconocimiento del otro y el respeto por su trabajo estuvieron signadas por descalificativos, juicios de valor y observaciones de forma como las apuntadas por la jurado Teresa Gamboa: la bibliografía no está ordenada alfabéticamente, hay dos capítulos teóricos y el texto es innecesariamente largo, entre otras en la misma línea. Sólo el jurado José Quintero Weir quien sí planteó la aprobación y emitió un voto razonado y por escrito, se abocó a hacer aportes desde el planteamiento filosófico y epistemólogico que se propone la tesis que a su decir “hace aportes importantes al debate teórico-político en cuanto a lo que hasta ahora se insiste en llamar Comunicación Social.”

El nivel de violencia verbal de una jurado “calificada” para hablar del tema, Ana Irene Méndez para más señas, nos advertía de lo que sería el veredicto, eufemismos más, eufemismos menos: aplazado. La razón: 1. El desconocimiento total y absoluto a nuevas maneras de relacionarnos con los saberes y los conocimientos. 2. La tesis era propuesta desde la reivindicación de lo oral como una forma válida de relatar la historia, lo que desconocieron al afirmar que la historia del barrio no estaba contada ignorando así olímpicamente los testimonios de los compañeros Edgar Hernández y César Larez, quienes además de estudiantes para ese entonces, son fundadores del Barrio Renacer y sus historias que son las del nacimiento del barrio transversalizan el trabajo. 3. La tesis era una propuesta metodólogica distinta, subvertía el orden tradicional de las estériles tesis de postgrados de estas universidades tradicionales, conservadoras, es decir, profundamente copeyanas y proponía una nueva metodología donde las preguntas ocurren al final de un arduo y lento trabajo de investigación y no antes; donde las respuestas no están digeridas sino convulsionadas, implicadas en redes de sentido que están diseminadas en todo el texto y que requieren de una lectura atenta y crítica.

La sospecha de si leyeron o no la tesis inevitablemente quedará entre los que estuvimos presentes debido a la superficialidad de las observaciones y a las confesiones de dos de las jurados, Ana Irene Méndez confesó con el mayor descaro y mediocridad típica de la mayoría de los profesores universitarios FAPUV no haber podido leer todo ese “mamotreto” y Zaida Guerra, en el momento interno de deliberación parece haber notado que a su tomo le faltaban 50 páginas. No nos asombremos, estos son los doctores que todavía tenemos y que, a Dios Gracias, van de retirada. Por eso celebramos la intervención de la tutora Dra. Luz Marina Rivas quien recogió con mucho aplomo el sentimiento de buena parte de quienes los acompañábamos al decir: esta tesis sistematiza el proceso que hemos vivido en UBV en estos diez años, tratando de construir una base epistemológica desde el tejido social que nos da sentido y razón de ser. La construcción de la teoría crítica necesaria, desde el seno de las comunidades, debe trascender el modo de construir y generar conocimientos anclados en el paradigma científico de las universidades tradicionales. Esta tesis, registra sobre todo nuestro proceso como UBV, desde allí puedo decir, decirles, que recibimos las observaciones sobre los aspectos a corregir, pero no aceptamos los términos con los que la profesora Ana Irene Méndez se ha referido a la tesis. "Si usted no pudo, ni podía leerla, pues profesora usted ha debido renunciar a ser jurado".

Aprovecho entonces, y es a este punto a donde quería llegar, para hacer la siguiente reflexión: mientras en espacios como la UBV, Misión Sucre y todo proyecto universitario nacido o redimensionado (UNERMB, por ejemplo) al fragor de esta revolución y como contrapropuesta a la lógica occidental-eurocéntrica sigamos llamando para evaluar las nuevas prácticas académicas revolucionarias de investigación que conciben la ciencia desde lo popular y para su beneficio a profesores que NO HACEN INVESTIGACIÓN DESDE, POR Y PARA LAS COMUNIDADES, nos encontraremos con estas posturas que además de irrespetuosas develaron hoy un profundo rechazo a esta propuesta de Educación del Siglo XXI que en resumen reivindica nuestra ética socialista.

Ana Felicia Núñez


martes, 12 de noviembre de 2013

100.000 mártires para Ginebra 2

100.000 mártires para Ginebra 2

A pesar de que la Conferencia de Ginebra realizada en junio de 2012 había precisado las bases para la paz en Siria, la guerra siguió su curso durante año y medio. 100 000 muertos más tarde, las potencias que planificaron y alimentaron el conflicto han admitido al fin su derrota. Moscú y Washington planean ahora la realización de una nueva conferencia de Ginebra para obligarlas a tomar formalmente nota de la victoria de la República Árabe Siria.
| Damasco (Siria)

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La Conferencia de Ginebra, en junio de 2012, debía sentar las bases de la paz en Siria. En aquel momento, para no entrar en conflicto con Rusia y China, la OTAN había renunciado a desatar contra Siria una campaña de bombardeos, similar a la que había aplicado contra Libia. La Francia de Nicolas Sarkozy había negociado la retirada de sus consejeros militares presentes en el Emirato Islámico de Baba Amro y obtenido la devolución de los oficiales franceses que habían caído prisioneros en aquel lugar. Se podía estimar lógicamente que el Estado sirio había ganado la partida y que el regreso a la normalidad estaba cerca.
Sin embargo, en la noche del 30 de junio, la Francia que acaba de elegir como nuevo presidente al socialista Francois Hollande emitía una reserva sobre la interpretación del comunicado final de Ginebra. Según el nuevo gobierno francés, como el futuro gobierno de transición sirio debía contar con la anuencia de todas las partes, el acuerdo de Ginebra implicaba la salida definitiva del presidente sirio Bachar al-Assad. Una semana más tarde, el presidente Hollande recibía en París a los participantes en la 3ª reunión de los «Amigos de Siria», teniendo como guest star a Abou Saleh –el joven periodista de France24 y de Al-Jazeera que había hecho reinar el terror en Homs. Terminaban allí las promesas de Sarkozy: ante el fracaso de la guerra de 4ª generación (la de las mentiras mediáticas), se decidía pasar a una guerra similar a la desarrollada contra la Nicaragua sandinista a finales de los años 1980 con la intervención de decenas de miles de combatientes extranjeros.
El brusco cambio de actitud de Francia estuvo determinado, al mismo tiempo, por las ambiciones de un grupo de miembros de la clase propietaria y por la corrupción del nuevo equipo dirigente.
  Para algunos capitalistas, la crisis económica de 2008 se caracteriza por la imposibilidad de obtener grandes ganancias en Francia debido al empobrecimiento de las clases populares. Así que empujaron al entonces presidente Sarkozy a preparar la guerra en Siria, proyecto cuya aplicación prosiguieron mientras aquel presidente negociaba la retirada francesa. El representante de los intereses de aquellos personajes en la sede de la presidencia de Francia era el jefe del estado mayor particular del presidente de la República, el general Benoit Puga, a quien el nuevo presidente Francois Hollande mantuvo en ese cargo.
  La campaña electoral de Francois Hollande estuvo financiada fundamentalmente –y también ilegalmente– por Qatar. Este minúsculo emirato, antiguamente vinculado a Francia, estaba gobernado por el ambicioso jeque Hamad desde el golpe de Estado de 1995. En 1999, el emir Hamad autoriza Exxon-Mobil a explotar de forma ilimitada los yacimientos de gas de Qatar. En pocos años, el pequeño emirato se convierte en un gigante mundial del gas y en propiedad de facto de la familia Rockefeller. A su llegada a la presidencia de Francia, Francois Hollande escoge como ministro de Relaciones Exteriores a Laurent Fabius, quien había servido de intermediario entre él y el emirato. Pero Fabius es ante todo lo que se ha dado en llamar «un amigo de Israel». Actuando como tal, Fabius empujará Francia a «desangrar» Siria.

El ataque comenzó el 18 de julio de 2012 con un atentado que costó la vida a los miembros del Consejo de Seguridad Nacional de Siria. Siguió a ese atentado una guerra de año y medio que dejó más de 100 000 muertos. En este momento, ya se ha llegado a la conclusión de que esta guerra no tendrá solución militar, dado que los Contras eliminados son rápidamente reemplazados por otros.
Moscú y Washington hablan en este momento de una Conferencia Ginebra 2. En efecto, el Reino Unido se vio oportunamente obligado a retirarse como resultado de un voto de la Cámara de los Comunes; el emir de Qatar fue obligado a abdicar por presiones de Estados Unidos; Francia no ha podido mantener su presión militar después de su intervención en Mali; Turquía está demasiado dividida para poder embarcarse en ningún tipo de operación de gran envergadura. No queda, de hecho, más que un solo jugador: Arabia Saudita.
Riad instaló a su ministro adjunto de Defensa en Amman –la capital de Jordania– para formar allí una fuerza de 50 000 mercenarios. Lo previsto era que el ataque químico perpetrado en la Ghouta por los Contras y con material proveniente de Turquía daría un giro a la situación. Los comandantes aliados se reunieron en Amman para preparar la operación de cambio de régimen… pero no pasó nada.
En realidad, al igual que cuando Washington obligó al emir de Qatar a salir del escenario, toda la excitación sobre los anunciados bombardeos estadounidenses contra Siria no tenía más objetivo que forzar la retirada de Arabia Saudita. Después de lanzar aullidos de dolor y de anunciar que se vengaría de Estados Unidos, los Saud parecen haber bajado la cabeza cuando John Kerry se fue hasta Riad para recordarles que si todavía se mantienen en el trono es porque Occidente así lo quiere. Resuelto ese problema, la Conferencia Ginebra 2 debería tener lugar a principios de diciembre o a finales de enero. De esa manera, los aliados de Estados Unidos concretarían por fin el acuerdo secreto pactado entre Moscú y Washington hace año y medio.
Thierry Meyssan Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).
Siria ha cambiado

lunes, 11 de abril de 2011

ABRIL 2002

Abril 2002




Abril es un colibrí
anidando en el calendario.

El 10 una marcha-pantalla grita desaforada
destila odio
babea amargor y muerte.

(Y tus ojos se cruzan conmigo)

11 y la pantalla-muerte ejercita su barbarie
su sed de sangre
su olvido de lo humano.

(Y tu cuerpo se enreda con el mío)

12 y la pantalla-farsa monta la representación
el reparto de la codicia
entre uniformes, trajes y sotanas.

(Nuestros cuerpos indetenibles)

El 13 la pantalla-cobarde es comiquita
silencio y huída…
Mientras la voz estruendosa del pueblo
vuela y regresa a su casa.

(Y duermes inmenso en mi regazo)

Abril de pueblo y dignidad
vuelo eterno de colibrí.


Berta Vega
En Maracaibo, República Bolivariana de Venezuela

domingo, 27 de febrero de 2011

Manipulación mediática o cómo nos desinforman

10 estrategias de manipulación mediática, según Noam Chomsky
          

1. La estrategia de la distracción.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. 
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. 
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. 
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. 
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”).
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. 
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. 
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. 
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. 
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. 
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.


“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”. Rodolfo Walsh